h1

Teaching

octubre 14, 2012

Entro a la clase y veinte pares de ojos me miran asustados y expectantes, algunos con curiosidad y otros con recelo. Es miércoles, 6 de la tarde y por delante me esperan 3 horas con un grupo de gente que no conozco, que no me conoce y a los que en los próximos 6 meses tengo que enseñarles conceptos basicos de química, biología molecular y genetica. Es mi primera clase como profesor en Harvard y estoy un poco nervioso. Empiezo las presentaciones y enseguida nos centramos en el tema de hoy. Dos minutos hablando – estructuras de Lewis, cargas formales y capas de valencia- y los nervios desaparecen y todos nos relajamos un poco…

Han pasado dos meses desde ese dia y la experiencia no puede ser más enriquecedora. Nunca hubiera pensado que enseñar a un grupo de gente pudiera ser tan gratificante. Cuesta vencer los prejuicios iniciales, tanto los míos (niños ricos, hijos de papa, pagados de si mismos…), como los que ellos pudieran tener: soy el profesor más joven que tienen en este curso, el único extranjero… Pero al final son solo un grupo de niños con ganas de aprender y ávidos por escuchar lo que tienes que contarles.

A pesar de esto, creo que el sistema educativo que han implantado aquí deja bastante que desear. Los alumnos siempre tienen razón, viven entre flores de algodón, envueltos en una cascara de azúcar ajenos a las dificultades del mundo real. Los exámenes son extremadamente fáciles, en muchos casos pueden llevar los apuntes y suspender aquí es prácticamente imposible. Supongo que si tienes alumnos que pagan 120K dólares al año para estudiar en esta universidad no te puedes permitir el lujo de que tengan malas notas. A pesar de eso no son tontos y estudian y se aplican y compiten por presentar el mejor trabajo, responder bien en clase e interactuar conmigo para ganarse mi aprobación.

La parte negativa de la experiencia, si es que tiene alguna, es que requiere muchísimo tiempo preparar la clase para hacerlo bien. A pesar de las facilidades que tienen para aprobar, la cantidad de conceptos por clase es abrumadora.  He tenido que ponerme a estudiar química de nuevo porque hace 10 años que no repaso ni uso esos conceptos. Las tutorías, corrección de exámenes, lectures y sesiones prácticas me roban tiempo de mi actividad principal, que sigue siendo la investigación. Pero no se puede tener todo y mientras pueda compaginarlo seguiré dando clase y trabajando en el laboratorio tanto como pueda y más: no voy a curar el cáncer pero nunca se sabe lo que puedes encontrar.

Y así pasan los días, volando, hincándole el diente cuando puedo a Diablo 3 (un gamer siempre es un gamer), sin tiempo para escribir aquí, sin tiempo para correr ni casi para respirar, restringiendo mis lecturas a los clásicos imprescindibles (ahora toca Pirandello) y mis horas de sueño al mínimo necesario, pero uno no tiene la suerte de dar clase aquí todos los días, y hay oportunidades que no puedes dejar escapar.

Saludos.

Anuncios

3 comentarios

  1. Qué casualidad, yo también voy a dar clases. Empiezo hoy mismo. Eso sí, la materia, el centro y el público son radicalmente diferentes.


  2. Harry suerte con tu nueva andadura pues. A ver si escribes pronto, ya has descansado suficiente XD


  3. Me alegro de que todo siga bien por ese lado del charco!!!

    Feliz año nuevo, Pedrito! 🙂



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: